Una farmacia que tiraba de Excel y memoria
Problema: Tenían su programa de gestión de la farmacia por un lado y, por otro, un montón de hojas de Excel donde acababa todo lo que el programa no cubría. Los datos vivían partidos entre los dos sitios, así que comprar, controlar caducidades, motivar al equipo o lanzar una campaña dependía de cruzar esa información a mano y de que alguien se acordara.
Lo que montamos: Le construimos una web y una aplicación a medida que lo reúne todo en un sitio. Se conecta directamente con el programa de gestión que ya usaban, así que los datos se actualizan solos, sin exportar nada:
- Propone qué pedir y cuánto, mirando lo que se agota y lo que se vende.
- Avisa de lo que va a caducar antes de venderse, y de cuánto dinero supondría.
- Marca objetivos al equipo, que se cuentan solos con las ventas reales.
- Prepara las campañas y el contenido de redes, y avisa cada día de qué toca publicar.
- Enseña a la dueña sus ventas y su margen real en una pantalla clara.
- Recibe encargos desde la web y avisa al móvil al momento.